Editorial
| 04.02.2012
Prevengamos
el cáncer de piel
En el último quinquenio, los médicos nos advierten que existe un peligro constante en Piura que puede desencadenar en el aumento de daños a la piel y cáncer. Algunos han tomado en serio estas recomendaciones, pero otros creen que todo sigue igual y que el peligro no es tan grave como lo pintan. Se equivocan.
Las mediciones de los índices de rayos ultravioleta indican que Piura está siempre en el rango de peligro y peligro extremo y, aunque a muchos les cueste creer, el peligro es mucho mayor en zonas como Huancabamba y Ayabaca, pues allá los indicadores son mucho mayores.
Estas mediciones de radiación ultravioleta deberían permitirnos adoptar medidas de prevención si es que a futuro no queremos tener cifras alarmantes de cáncer a la piel. Hay que insistir, hay que enseñar a la gente que, por ejemplo, el uso de los bloqueadores no es una moda, sino una medida de protección. Hay que orientar a la población para que adquiera solo protectores solares medicados, es decir, aquellos que se venden en farmacias.
Hay que enseñar a la gente a retomar el uso del sombrero de ala ancha como lo hacían sabiamente los antiguos piuranos, pues es también una manera efectiva de protegernos de la radiación.
Y ya que comienzan las clases, habría que recomendarles a los directores que modifiquen la hora del recreo y la hora en la que se dicta el curso de Educación Física para no exponer a los niños a la radiación ultravioleta.
Hay que enseñar a la población a consumir frutas y verduras que nos ayuden a prevenir el cáncer de piel. Tenemos una tarea pendiente respecto a este tema. Los médicos ya nos alertan sobre los peligros, el Senamhi nos da información sobre los indicadores de radiación ultravioleta, el Gobierno Regional acaba de aprobar una ordenanza similar a la que Arequipa para que se usen sombreros. No obstante, hace falta trabajar más en las tareas de educación y prevención y debemos hacerlo, porque el daño que produce la radiación ultravioleta es acumulativo y de a pocos va dañando la constitución de las células de la piel hasta llegar a degenerarlas y causar diversas enfermedades, entre ellas el cáncer. |
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